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Jurisprudencia al día

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ANTECEDENTES DE HECHO 

PRIMERO.-La sentencia recurrida desestima el recurso interpuesto y confirma la resolución impugnada sobre reversión de terrenos en el Sector 10 (Parque Ofimático) del PXOM de Coruña, rechazando las pretensiones de los recurrentes sobre la imposibilidad de recuperar los bienes expropiados y fijación de una indemnización sustitutoria.

SEGUNDO.-Notificada la sentencia, la representación procesal de D. Valeriano y D. Rubén presentó escrito interponiendo recurso de casación para la unificación de doctrina, solicitando que se case la sentencia recurrida y se dicte otra declarando la imposibilidad de reversión in natura de la parcela original objeto de reversión al haber sido expropiada por el Ministerio de Fomento y, en consecuencia, se les reconozca el derecho a la indemnización sustitutoria prevista en la legislación expropiatoria, a determinar en ejecución de sentencia.

TERCERO.-Interpuesto el recurso se dio traslado a la parte recurrida para trámite de oposición, en el que rechaza el planteamiento del recurso y solicita la inadmisión o, subsidiariamente, desestimación del mismo.

CUARTO.-Formulada la oposición al recurso de casación para unificación de doctrina, se dictó diligencia de ordenación de 26 de septiembre de 2016 acordando remitir las actuaciones a la Sala Tercera del Tribunal Supremo, así como emplazar a las partes ante la misma.

QUINTO.-Formado el rollo de Sala y una vez conclusas las actuaciones, se señaló para votación y fallo del presente recurso de casación para unificación de doctrina la audiencia el día 18 de septiembre de 2018, en cuyo acto tuvo lugar su celebración.

FUNDAMENTOS DE DERECHO 

PRIMERO.-Se interpone este recurso de casación para la unificación de doctrina alegando contradicción con la sentencia de este Tribunal Supremo de 28 de marzo de 1979 , señalando como identidades: que los demandantes son titulares de un derecho de reversión sobre determinadas parcelas que en su día fueron objeto de expropiación, que la finca o parte de la finca o fincas de los demandantes en ambos litigios sufrió una segunda expropiación para la construcción de determinados viales, existiendo identidad de situación en cuanto a las partes, pues en ambos casos es el particular el que solicita la imposibilidad de subrogación real de la parcela objeto de reversión con la parcela resultante y, en cuanto a las pretensiones, en ambas sentencias el particular pretende que se declare la imposibilidad física de la reversión al resultar la finca original afectada por una segunda expropiación para viales, existiendo contradicción en los pronunciamientos, por cuanto en la recurrida se deniega la indemnización sustitutoria, sin entrar a valorar la segunda expropiación, y en la de contraste se confirma la imposibilidad física de reversión del terreno expropiado con la obligación de abonar una indemnización equivalente al justiprecio actual. Entiende que se vulnera el art. 66.2 del Reglamento de Expropiación Forzosa y el art. 121 de la LEF , argumentando con arreglo a diversas sentencias de este Tribunal Supremo en relación con la determinación de la indemnización.

SEGUNDO.-Dados los términos en que se plantea conviene señalar al respecto, que el recurso de casación para la unificación de doctrina, regulado en la Sección Cuarta, Capítulo III, Título IV ( arts. 96 a 99) de la Ley procesal de esta Jurisdicción, se configura como un recurso excepcional y subsidiario respecto del de casación propiamente dicho, que tiene por finalidad corregir interpretaciones jurídicas contrarias al ordenamiento jurídico, pero sólo en cuanto constituyan pronunciamientos contradictorios con los efectuados previamente en otras sentencias específicamente invocadas como de contraste, respecto de los mismos litigantes u otros en idéntica situación y, en mérito a hechos, fundamentos y pretensiones sustancialmente iguales. «Se trata, con este medio de impugnación, de potenciar la seguridad jurídica a través de la unificación de los criterios interpretativos y aplicativos del ordenamiento, pero no en cualquier circunstancia, conforme ocurre con la modalidad general de la casación -siempre que se den, desde luego, los requisitos de su procedencia-, sino "sólo" cuando la inseguridad derive de las propias contradicciones en que, en presencia de litigantes en la misma situación procesal y en mérito a hechos, fundamentos y pretensiones sustancialmente iguales, hubieran incurrido las resoluciones judiciales específicamente enfrentadas... No es, pues, esta modalidad casacional una forma de eludir la inimpugnabilidad de sentencias que, aun pudiéndose estimar contrarias a Derecho, no alcancen los límites legalmente establecidos para el acceso al recurso de casación general u ordinario, ni, por ende, una última oportunidad de revisar jurisdiccionalmente sentencias eventualmente no ajustadas al ordenamiento para hacer posible una nueva consideración del caso por ellas decidido. Es, simplemente, un remedio extraordinario arbitrado por el legislador para anular, sí, sentencias ilegales, pero sólo si estuvieran en contradicción con otras de Tribunales homólogos o con otras del Tribunal Supremo específicamente traídas al proceso como opuestas a la que se trate de recurrir"». (S.15-7-2003).

Esa configuración legal del recurso de casación para la unificación de doctrina determina la exigencia de que en su escrito de formalización se razone y relacione de manera precisa y circunstanciada las identidades que determinan la contradicción alegada y la infracción legal que se imputa a la sentencia (art. 97).

Por ello, como señala la sentencia de 20 de abril de 2004 , la contradicción entre las sentencias aportadas para el contraste y la impugnada debe establecerse sobre la existencia de una triple identidad de sujetos, fundamentos y pretensiones. No cabe, en consecuencia, apreciar dicha identidad sobre la base de la doctrina sentada en las mismas sobre supuestos de hecho distintos, entre sujetos diferentes o en aplicación de normas distintas del ordenamiento jurídico.

Si se admitiera la contradicción con esta amplitud, el recurso de casación para la unificación de doctrina no se distinguiría del recurso de casación ordinario por infracción de la jurisprudencia cuando se invocara la contradicción con sentencias del Tribunal Supremo. No se trata de denunciar el quebrantamiento de la doctrina, siquiera reiterada, sentada por el Tribunal de casación, sino de demostrar la contradicción entre dos soluciones jurídicas recaídas en un supuesto idéntico no sólo en los aspectos doctrinales o en la materia considerada, sino también en los sujetos que promovieron la pretensión y en los elementos de hecho y de Derecho que integran el presupuesto y el fundamento de ésta. Debe, pues, apreciarse una incompatibilidad lógica entre ambos pronunciamientos, sin margen alguno de interpretación de normas diversas, de aplicación de las mismas sobre supuestos de hecho distintos o de diferente valoración de las pruebas que permita, independientemente del acierto de uno u otro pronunciamiento, justificar a priori la divergencia en la solución adoptada.

TERCERO.-En este caso y aun cuando la parte trata de justificar la identidad de hechos, fundamentos y pretensiones de la sentencia recurrida y la de contraste, con referencias a aspectos genéricos como son la titularidad de un derecho de reversión sobre determinadas parcelas expropiadas, que la finca o parte de la finca o fincas de los demandantes en ambos litigios sufrió una segunda expropiación para la construcción de determinados viales, o que en ambos casos es el particular el que solicita la imposibilidad de subrogación real de la parcela objeto de reversión con la parcela resultante y pretende que se declare la imposibilidad física de la reversión al resultar la finca original afectada por una segunda expropiación para viales, lo cierto es que no puede hablarse de identidad en los términos exigidos por la legislación, pues se trata de expropiaciones producidas en distintos lugares, la de contraste en Madrid, en situaciones o por causas muy distintas, tanto de la expropiación como de la reversión, las razones de la inejecución de la obra o establecimiento del servicio, los interesados afectados en cada caso, los términos en que se planteó la controversia en ambos litigios y, en fin, la fundamentación de ambas sentencias, todo lo cual es sustancial a la hora de resolver sobre la procedencia de una reversión y más aún si además se cuestiona la posibilidad de reversión in natura, que depende directamente de las particulares situaciones fácticas de cada caso, como se desprende de la simple referencia al planteamiento del litigio en la sentencia recurrida, cuando la Sala de instancia señala que: «las pretensiones de la demandante se articulan sobre dos ejes principales, a saber: la improcedencia de la reversión in natura mediante devolución de los terrenos y, como consecuencia, la procedencia de una indemnización compensatoria de esa imposibilidad.

Nos ocuparemos seguidamente de la primera de las cuestiones ya que su éxito constituye el presupuesto de la reclamación indemnizatoria.

El demandante recurre al rechazo en alzada del recurso contra la incoación del expediente de reversión de predios incluidos en el Sector 10 (Parque Ofimático)del PGOM de La Coruña dictada el día 31/03/2011 por el Director General del IGVS, porque considera que la misma resulta improcedente, al no poder llevarse a cabo la consecuencia de la reparcelación llevada a cabo en el Sector, y cifra en tres los motivos en que concreta la alteración del bien: destino diferente del bien al que motivó la expropiación; alteración de los bienes durante el proyecto de reparcelación y transmisión a terceros de las parcelas de reemplazo. En su exposición de motivos impugnativos, indica seguidamente defectos en el procedimiento de distribución equitativa; la continuidad de la afección de los bienes a fines de utilidad pública; defectos en la identificación de parcelas; transmisión a terceros y valoración indiscriminada de los bienes. Finalmente hace consideraciones sobre las parcelas del demandante en particular.

La reiteración de motivos en el recurso hace que los debamos agrupar para su estudio en los siguientes: a) improcedencia de reversión por existencia de reparcelación; b) subsistencia y/o modificación de fines de interés social; c) transmisión a terceros de las parcelas de reemplazo; d) irregularidades en el procedimiento de distribución equitativa); e) irregularidades de tramitación en el expediente de determinación del justiprecio; f) particularidades de las parcelas del recurso (se entiende que en relación a otras de recursos diferentes que se están tramitando en esta Sala)». Cuestiones cuya resolución y desestimación se reflejan ampliamente en la sentencia, que constituyen la razón de la desestimación del recurso y que en nada se corresponden con las que se suscitaron en la sentencia de contraste, de la misma forma que tampoco se identifica un concreto precepto o norma que haya sido objeto de una interpretación contradictoria en las dos sentencias. En esta situación, lo que se está invocado por la parte es la aplicación del mismo criterio o doctrina establecido en la sentencia de contraste, que como hemos indicado antes, no es propio de este recurso de casación para la unificación de doctrina, pues no se trata de denunciar el quebrantamiento de la doctrina, siquiera reiterada, sentada por el Tribunal de casación, sino de demostrar la contradicción entre dos soluciones jurídicas recaídas en un supuesto idéntico no sólo en los aspectos doctrinales o en la materia considerada, sino también en los sujetos que promovieron la pretensión y en los elementos de hecho y de Derecho que integran el presupuesto y el fundamento de éste.

Todo ello pone de manifiesto el deficiente planteamiento de este recurso, que no se ajusta a las previsiones legales y criterios jurisprudenciales, lo que determina su improcedencia.

CUARTO.-En atención a todo lo expuesto, procede declarar no haber lugar al recurso de casación para la unificación de doctrina, lo que determina la imposición legal de las costas causadas a la parte recurrente, si bien, la Sala, haciendo uso de la facultad que otorga el art. 139 de la LRJCA y teniendo en cuenta la entidad del recurso y la dificultad del mismo, señala en 4.000 euros, más IVA, la cifra máxima, por todos los conceptos, a reclamar por la parte recurrida.

FALLO 

Por todo lo expuesto, en nombre del Rey y por la autoridad que le confiere la Constitución, esta Sala ha decidido declarar

No haber lugar al recurso de casación para unificación de doctrina n.º 2977/2016, interpuesto por representación procesal de D. Valeriano y D. Rubén contra la sentencia de 18 de mayo de 2016, dictada por la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Galicia en el recurso 7190/2012 , que queda firme; con condena en costas a los recurrentes en los términos establecidos en el último fundamento de derecho.

Notifíquese esta resolución a las partes e insértese en la colección legislativa.

Así se acuerda y firma.

Jose Manuel Sieira Miguez Octavio Juan Herrero Pina Juan Carlos Trillo Alonso

Wenceslao Francisco Olea Godoy Cesar Tolosa Tribiño

PUBLICACIÓN.-Leída y publicada ha sido la anterior sentencia por el Excmo. Sr. Magistrado Ponente D. Octavio Juan Herrero Pina, estando la Sala celebrando audiencia pública, lo que, como letrada de la Administración de Justicia, certifico.

Fuente de suministro: Centro de Documentación Judicial. IdCendoj: 28079130052018100387